
De viaje en el trenino verde por las zonas más bonitas de la isla
El Trenino Verde de la Compañía de Ferrocarril de Cerdeña, es uno de los medios de transporte aconsejado para quien desea conocer las zonas más impactantes y salvajes de la Isla, aunque no siempre es posible viajar dentro de los antiguos vagones y contemplar la máquina de vapor.
El Trenino Verde ha sido instituido en 1985 y hasta ahora ha transportado centenares de millares de turistas de todo el mundo. Bajo solicitud es posible pedir la máquina de vapor y el vagón de época, totalmente de madera: la velocidad del tren baja notablemente, pero esto representa un fantástico regreso al pasado. La Compañía de Ferrocarril de Cerdeña, que incluye más de 600 kilómetros de red ferroviaria (para el transporte público local y para las redes turísticas), ha guardado muy bien las estaciones y los peajes: en algunos sitios surgerán muy pronto museos, gracias a un acuerdo con la Región Autónoma de Cerdeña.
El gran novelista inglés David Herbert Lawrence, que enl 1921 visitó el pueblo de Mandas y contó su viaje en Cerdeña en su libro “Sea and Sardinia”, afirmaba que «no importa donde va el tren. El importante es cogerlo». Un espíritu que a alguien puede parecer tal vez demasiado arriesgado, pero que Engedras entiende abrazar y proponerlo junto a varios acontecimientos culturales y enogastronómicos en todas las provincias de Cerdeña.
Son cuatro las redes que cruzan la Isla : la más larga, y tal vez, la más bonita, es la de Mandas-Arbatax. Pero muy impactantes son también las redes Macomer-Bosa, Isili-Sorgono y Nulvi-Palau, que permiten descubrir unos de los territorios más sugestivos de Cerdeña, tanto al interior como al mar.







