
En Sant'Antioco las únicas catacumbas que hay en la Isla
Las catacumbas son galerías subterráneas donde los primeros Cristianos se reunían para celebrar los ritos a escondidas y para enterrar a los muertos. De hecho, representan el testimonio monumental más importante no sólo de las orígenes de la Cristiandad, sino de los numerosos martirios de los primeros cristianos. Un gesto éste, de gran valor.
En Sant’Antioco es posible visitar las catacumbas construidas por los Fenicios en la roca calcárea y adaptadas por los Romanos en los siglos I-IV d.C.: al sitio, el único en su género en Cerdeña, se llega pasando por el interior de la basílica de Sant'Antioco, construida en el siglo XII sobre bases paleocristianas del siglo V. De gran interés histórico son las pinturas que han quedado intactas sólo en parte, luego hay los nichos donde se colocaban a los muertos. En la habitación principal se puede contemplar el altar-sarcófago que guarda las reliquias de San Antioco: según la tradición, el Santo pasó sus últimos días de vida en el interior de este edificio, en las catacumbas.








