
Las antiguas curtidurías entre las joyas de Bosa, a lo largo del río Temo
Se consideran verdaderos monumentos nacionales de la arqueología industrial, gracias a una adecuada intervención (1989) por parte del Ministerio de Cultura. Las curtidurías, que dan el nombre al barrio Sas Conzas di Bosa, hablan de un tiempo pasado pero no muy lejano (el Siglo XIX) que ha ofrecido a esta ciudad una época de prosperidad económica.
La elaboración de las pieles, que incluso llegaban de los Países extraeuropeos, ha encontrado en las aguas del río Temo, un recurso importante, porque se empleaban grandes cantidades para limpiar las pieles, al principio y durante el curtimiento.
Sin embargo esta actividad ha quedado interrumpida en los años sesenta, aunque los edificios han sido rehabilitados y valorizados bajo el perfil histórico-cultural y turístico.

Búsqueda Alojamiento





