Cagliari, meta imperdible del turismo religioso
Necesitarían dos días completos para visitar todas las iglesias de Cagliari, a empezar de la Basílica de San Saturnino (siglo VI d.C.), ejemplo de sitio paleocristiano, reconstruida en el siglo XI, y reabierta al culto en 2004 después de muchos años de rehabilitación y el sucesivo empleo para acontecimientos culturales.
Muy interesante es la Catedral de Santa María con la cripta que conserva las reliquias de los martires cagliaritanos: de la iglesia edificada por los Pisanos(1258) sólo quedan el campanario, dos entradas laterales y la capilla del Sacro Cuore; las partes que quedan son el resultado de sucesivas rehabilitaciones que han modificado totalmente su fisionomía (entre 1670 y 1702), hasta la reconstrucción de la fachada en estilo neorománico(1933). En el barrio de Castello se encuentran ubicadas la iglesia de Santa María del Sacro Monte di Pietà (1591) y la Basílica de Santa Croce (fundada en 1661,sobre lo que quedaba de una sinagoga destruida después que los Judíos fueran echados afuera de la ciudad).
A docientos metros de la cárcel de Buoncammino, en el siglo XIII fue construida la pequeña iglesia de San Pancrazio que, a partir del siglo XVII, se dedicó a San Lorenzo. La pena es que no se puede visitar todos los días.
A unos cien metros del pequeño puerto turístico de Su Siccu, se levanta la Basílica de Nostra Signora di Bonaria (Nuestra Señora de Bonaria), patrona de los navegantes y destino de peregrinaciones, edificada en el siglo XVIII. El 24 de abril de 1970 Papa Pablo VI llegó en ocasión del sesto centenario del hallazgo del simulacro de la Virgen (véase Leyendas) El santuario a su lado, que remonta al siglo XIV, es el único testimonio del asentamiento aragonés durante el asedio del Castillo defenso por los Pisanos.
Merecen la pena de ser visitadas las iglesias de Sant’Efisio (1782) y de Sant’Anna (1817). Sugestivas son también las iglesias de San Domenico (1254, de gran valor es su claustro), Sant’Agostino (1580, sigue guardando importantes excavaciones arqueológicas), San Mauro (que remonta al año 1650 y es famosa sobre todo por la belleza de su claustro y para haber acogido hace pocos años, la primera comunidad de recuperación de adictos de Cerdeña), Sant’Eulalia (que guarda importantes excavaciones arqueológicas), Sant’Ignazio, San Michele y del Santo Sepolcro.










