
A pesar de que hay mucha arena silícica, el vidrio se sigue elaborando en pocas localidades
Las poblaciones de Cerdeña, aprendieron los secretos de la elaboración del vidrio a partir de su primer contacto con los Fenicios. Si bien la isla estaba rica de grandes yacimientos naturales de arena silícica, en ningún modo ha desarrollado esta actividad hasta convertirla en una tradición extensiva en todo el territorio regional: sólo se ha limitado en expresar algunas realidades de cierta importancia, sobre todo por lo que se refiere a los objetos y a los esmaltes.
Pirri, distrito de Cagliari, que hace años anhela a conseguir una autonomía político-administrativa suya, alardeaba una gran vidriería que hace poco ha sido transformada en un círculo cultural. Pero la tradición se ha quedado en los pequeños talleres que producen productos de todo tipo, desde las vidrieras coloradas hasta los jarrones y los vasos de cristal y finalmente los esmaltes empleados para enriquecer las cerámicas.
En la zona industrial de Macchiareddu, situada a muy pocos kilómetros de Cagliari, hay algunas compañías que elaboran el vidrio artística y artesanalmente. En cambio, talleres más pequeños se encuentran en Cagliari.
Sassari ha sido siempre uno de los pocos centros más famosos de Cerdeña para la producción del vidrio, representando también un elemento importante de la economía local. Aún hoy es posible encontrar talleres de artesanía que elaboran el vidrio de manera artística.
Oristano también se alaba de una gran tradición, que sigue viviendo en los pequeños talleres que crean varios productos, como por ejemplo vidrieras coloradas, jarrones y vasos de cristal y esmaltes utilizados para embellecer las cerámicas.








