
Los maestros del hacha y los pequeños barcos que cruzan el mar
Hoy en día son muy pocos los artistas de la madera que siguen la tradicción de sus antepasados que fabricaban embarcaciones, sobre todo los característicos gozzi, pequeñas embarcaciones para la pesca, dotadas de remos y una vela sola. Algunos de ellos se encuentran en Carloforte (en la isla de San Pietro), en Sant’Antioco, en Calasetta y en Alghero, en los astilleros privados establecidos en los puertos.
En los últimos años se ha asistido a una recuperación de la actividad de los maestros del hacha, también gracias al creciente interés hacia las regatas de vela latina (la vela triangular sustituye la cuadrada, en auge en la época de los Romanos: esta innovación se atribuye a los árabes). Entre los acontecimientos más importantes en Cerdeña señalamos el "Trofeo Challenge - Presidente della Repubblica Italiana", que se organiza en Stintino.
Estos barcos se empleaban para la pesca (sobre todo para la pesca de la langosta), para el comercio y el transporte de los materiales explotados de las minas (de Buggerru a Carloforte) o de las canteras de granito blanco de Villasimius (en general hasta Cagliari, ciudad que ha sido en gran parte revestida de esta piedra preciada).
Todavía la fabricación de barcos en fibra de vidrio ha causado una crisis en este sector que ha padecido también los altos costes de la madera preciada necesaria para la realización del casco.







