
El arte del cobre enseñada por pueblos del pasado
Desde hace siglos la elaboración del cobre caracteriza sobre todo el territorio de Isili. De hecho no es un caso que en este pueblo ha sido instituido el Museo cívico del arte del cobre y del tejido, aprendida por poblaciones extranjeras: algunos estudiosos suponen que fueron los pisanos y los genoveses, mientras otros creen que fueron unas tribus de nómadas que cruzaron el Sarcidano quedándose allí (influyeron el habla original de los artesanos del cobre, “sa romaniska”,que no se encuentra en ningún otro sitio: pero no todos están de acuerdo con esta hipótesis haciéndola remontar al idioma hebreo). Otros en cambio, piensan que la elaboración del cobre fue enseñada por el orden de los Padres Somascos, aunque este metal fue conocido por las poblaciones nurágicas que lo empleaban en la producción del bronce. Lo que sí es cierto, es que esta arte ha sido introducida en la isla por otros pueblos.
Es muy interesante contemplar a un artesano del cobre durante su oficio en un taller que evoca antiguas atmósferas: con su herramienta crea numerosos y diferentes objetos, desde las cazuelas, los tapones, las vasijas, los utensilios para coger el requesón, las calderas para la producción de la leche, hasta los marcos y manufacturas artísticas.
De vez en cuando se notan unas imperfecciones en la superficie de los objetos: esto es debido a las burbujas de gases que se producen durante la fusión. Gran interés llevan las decoraciones, que diferencian los artesanos sardos de los de otras zonas de Europa.








