El hombre se instaló en Núoro sólo en el siglo VI d.C.
Más allá de huellas de asentamientos militares romanos, encontradas en el territorio a sus alrededores, no existen pruebas que atestiguen presencia humana en Núoro antes del siglo VI d.C. (una tumba de aquella época ha sido descubierta durante excavaciones).Los primeros documentos escritos remontan al año 1342: quizás remonta a aquellos años el topónimo Nùgoro con el cual los habitantes siguen llamando con cariño a su ciudad.
En realidad Núoro ha sido objeto de repartición (a veces sangrienta) del territorio sardo entre los Giudicati sólo a nivel marginal, y nunca ha representado un verdadero centro de interés, tampoco por los pueblos invasores o durante la época de los Saboya. Núoro pagaba los impuestos y estaba sumetida a las leyes y a las restricciones administrativas. Todavía se encontraba a los márgenes de las luchas sobre todo por la conformación geográfica de su territorio y por las dificultades en el controlarlo.










