
Cuevas y cañónes atraen a espeleólogos de todo el mundo
Barbagie constituyen un paraíso para los espeleólogos de todo el mundo porque en este territorio de Cerdeña son muchísimas las cavidades naturales que se pueden visitar. Algunas piden un gran entrenamiento físico y técnico. Para los menos expertos aconsejamos de ponerse en contacto con las asociaciones locales e ir con guías.
En Ogliastra también se pueden encontrar diferentes sitios que atraen a muchos aficionados de espeleología: en el territorio de Urzulei, por ejemplo,se encuentra una parte del famoso e imperdible barranco de Gorroppu. Entre los barrancos, escavados por el agua, allí donde hace millones de años fluía el mar, es posible adentrarse y gozar unas experiencias emocionantes acompañados por profesionales.
Como en las confinantes regiones de Barbagie y de Ogliastra, en Nuorese también no se llega a contar las numerosas oportunidades para los amantes de la espeleología, gracias sobre todo a la morfología del territorio (por ejemplo el territorio de Dorgali). Se recomienda de tener mucho cuidado. Toda la parte oriental de Cerdeña, incluso Sarrabus, es rica de sitios que atrapan a espeleólogos de todo el mundo. Durante los milenios el agua ha escavado la roca en profundidad y presenta unos sitios con caracteristícas de gran interés científico.
En Gerrei no hay la misma cantidad de cuevas que hay en otras regiones de Cerdeña, pero es posible encontrar algunos sitios de gran importancia científica, como por ejemplo Gospuru y Pittìolu (Armungia), donde se hallaron fósiles que remontan a 400 millones de años.
La vasta cantidad de cuevas, algunas invadidas de agua muy fría (llegan aficinados submarinistas de toda Europa), hacen que Sulcis-Iglesiente sea el sitio ideal para los que aman esta disciplina. Merece la pena de ir al barranco oscuro y profundo de Is Cioffus, en el Monte Nieddu, no muy lejos de Sarroch. En el mismo territorio es también famoso el cañón de Bidda Mores, cerca del Monte Tiriaxeddu.
Aunque pueda parecer extraño, no es necesario alejarse de Cagliari para visitar cuevas de un cierto interés. El subsuelo de la ciudad es de hecho muy rico de cavernas que la acción incesante del agua ha creado a lo largo de los siglos. Algunos grupos de espeleólogos organizan visitas con guía. Para visitar las cuevas que se encuentran de bajo de los acantilados de Capo Sant’Elia, en la zona de Cala Fighera, y Calamosca, es mejor ir por mar y en barco:el acceso es más simple (a veces es el único medio posible para llegar) y, al mismo tiempo, se puede contemplar la belleza de ese mar color turquesa.






