
Requesón fresco o salado, para comer o para la preparación de dulces y de tipos de pasta
Requesón: durante la elaboración de la leche de oveja, de cabra o de leche vacua, para la preparación del queso, se sedimenta el suero que, sometido a nueva coción (de aquí el nombre), flota en superficie en forma de copos blancos, granulosos y cremosos. Recogidos en contenidores especiales (con agujeros) se hacen “legare” (amalgamar): después que el suero en exceso ha sido quitado, el requesón está listo.
Se suele comer fresco (dentro de una semana para que no se agríe), pero hay quien prefiere darle un sabor distinto ahumándolo.Muy apreciada es también el requesón salado, más seco del requesón fresco. A menudo se utiliza en la preparación de tipos de pasta (por ejemplo los ravioles) y de dulces (pardulas, buñuelos y tartas). Se unsa también para prepar un tipo de pan típico de sabor bastante dulce.
Se puede sazonar la pasta (por ejemplo los “maccarronis”-macarrones) con requesón y queso rallado a veces añadiendo un poco de azafrán. El requesón fresco, repartidos en trozos, se puede gustar con la miel (mejor si amarga) o azúcar con unas gotas de “agua de rosas”, empleada en cocina para sazonar algunos dulces.







