
La posibilidad de elegir entre el mar y la montaña
¿Mar, llanura, colina o montaña? En Cerdeña hay todo esto, sólo tienes que elegir a donde quieres ir. No se llega a cotas muy altas (ninguna montaña llega a los 1.900 metros) pero hay la posibilidad de gozar de una brisa fresca durante el verano, por lo menos en unas zonas de la Isla. Aconsejamos una excursión sobre la imponente cumbre de Punta La Marmora (1.834 metros): desde allí en los días de mistral, se puede contemplar toda la Isla, de costa a costa y gozar de la belleza del amanecer o de la puesta del sol. Con tal de que seas bien equipado y acompañado por un buen guía.
Punta La Marmora es la cumbre más alta de las cordilleras de Cerdeña (Gennargentu, Supramonte, Limbara, Marghine, Goceano, Serpeddì, Sette Fratelli, Sarrabus). Un poquito menos altas son las montañas de Bruncu Spina (1.829 metros), Monte Su Sciusciàu (1.823 metros) y Punta Flores (1.822 metros). La morfología de los montes cambia de zona a zona. Los tipos de roca más difundidos en Cerdeña son el granito, el basalto y el tufo.
El mar es uno de los más bonitos del mundo, aunque no tiene las barreras coralinas y los peces de miles colores típicos de los Países Exotícos. En cambio puede vantar selvas y bosques, cuya extensión, aunque ha bajado mucho en los últimos siglos, sigue guardando maravillosas sorpresas, como por ejemplo monumentos naturales como el olivo silvestre de Luras (en Galura: tiene más de tres mil años y es el más viejo de Europa) o el “fratello” (el hermano) de Santa Maria Navarrese (“apenas” mil años, último ejemplar de una selva desaparecida en la localidad de mar de Ogliastra). O los acebos de Orgosolo y Seui (Barbagie) o, aún, el tejo que parece luchar contra el tiempo en el desfiladero de Gorroppu (vertiente de Urzulei, en Ogliastra). Auténticas joyas de una naturaleza aún poco explotada, testigos de una Cerdeña longeva y orgullosa.
Huele los olores de la flora mediterránea: en algunas épocas del año son muy intensos, casi embriagadores. Algunas compañías multinacionales han encontrado en Cerdeña unas plantas medicinales de gran importancia desde el punto de vista médico famacéutico.
En nuestra isla puedes encontrar muchos Parques protegidos (marinos o en las zonas del interior), donde siguen viviendo numerosas especies animales y vegetales, unas de las cuales en peligro de extinción y por eso protegidas. No te pierdas las visitas con guía a las cuevas más impactantes (de Nettuno, del Bue Marino, Su Marmuri, del Fico, Is Zuddas, San Giovanni, Su Mannau, Sa oche y Su bentu, Ispinigoli, Is Janas). Finalmente, cataratas, torrentes, lagos,(todos bonitos, aunque gran parte de ellos son artificiales), y estanques que ofrecen la posibilidad de organizar excursiones o simplemente de dar un paseo en el verde de la naturaleza, contemplando la flora y la fauna locales.







