
Fordongianus, estación termal entre bienestar y arqueología
El balneario de Fordongianus, desde hace antaño, es muy famoso para las propiedades curadoras de sus aguas: desde el manantial, siguen brotando a una temperatura de 54 grados centígrados. Los Romanos, que construyeron la estación termal al amparo de la orilla izquierda del río Tirso, empleaban el agua para usos terapéuticos.
Las primeras piscinas fueron construidas en el siglo I d.C., pero el edificio se engrandeció durante el siglo del III d.C. Hoy es posible contemplar las diferentes salas (frigidarium, tepidarium e calidarium), donde se bañaba a diferentes temperaturas, la llamada “natatio”. La maestría de los técnicos hidráulicos romanos permitió el conseguimento de un acueducto que, con una gran red de canales alimentaba cisternas y pozos, algunos aún visibles.
Visitando Barigadu, pasando por el territorio de Nughedu Santa Vittoria, dentro del Oasi natural de Assai se puede encontrar sosiego en el manantial de Su Fustiarbu.







